no te intimida

CAMILO: El fusil y el evangelio

Por Claudia Vanesa Figueroa

Publicado: 2017-01-15

CAMILO, del Teatro La Candelaria, inauguró la trigésimo octava versión del Festival Internacional de Teatro de Manizales. La obra conmemora los 50 años de la partida del sacerdote, guerrillero y sociólogo, Camilo Torres; y, también, celebra el aniversario número 50 del colectivo colombiano.


"EL DEBER DE TODO CRISTIANO, ES HACER LA REVOLUCIÓN". En  esta obra, la religión se ve confrontada con el activismo político y el cambio social. ¿Cómo ser coherente con tus creencias religiosas y morales, sin abandonar ninguna? .

Todos y todas son Camilo, literalmente. Su cuerpo permanece desaparecido, y por ello, todos y cada uno de los miembros del grupo se turnarán para prestar -como ellos dicen explícitamente- sus cuerpos para encarnar al 'hombre-ángel'. Podemos observar mucha influencia Brechtiana. Estos actores quieren que el espectador esté siempre consciente de que está en el teatro, que ellos no son Camilo.

Camilo entiende la religión como una enseñanza dedicada a la igualdad y la justicia; él no puede ser indiferente a eso. Decide llevarlo a fondo: comprometerse con la búsqueda del cielo en la tierra. Sin embargo la obra no pretende ilustrar históricamente lo que Camilo hizo; es más bien un viaje por algunas de las etapas e ideas que terminan por costarle la vida al científico social.

Con mucha facilidad La Candelaria inunda el escenario de cuadros que se contradicen constantemente: la figura popular siempre contrastándose con la iglesia. Esto se puede ver claramente en las comparsas de trovadores  y de protestantes, comparadas con la élite eclesiástica: la plástica del movimiento de estos dos grupos sociales es antónima. Para lograr esto, La Candelaria trabaja la sincronización y la rigidez dentro de la danza contemporánea en el caso del grupo religioso, y  elementos del clown y el bufón en el caso del grupo popular. De ese modo, mantienen una estética que oscila entre lo caótico y la armonía. Lo cual crea atmósferas violentas, frágiles, cómicas y, a momentos, oníricas.


Escrito por

Claudia Vanesa

Artista escénica, investigadora teatral y redactora cultural.


Publicado en

CRITICABLE

Espacio para la crítica, entrevistas y reflexión teatral.